cuando se detecte que han perdido elasticidad o los colores han comenzado a desgastarse también es una medida aconsejable. Y, más allá de la ropa interior, no se recomienda usar ropa demasiado ajustada con frecuencia, ya que puede provocar la disminución de la lubricación vaginal o, en el caso de los hombres, afectar a la salud de los testículos.

No se puede pasar por alto el componente de sensualidad que aporta la ropa interior, ya que también es una herramienta para subir la libido. Para ello, acudir a una tienda erótica o sex shop para buscar algo más especial es una buena opción.

Picardías, ligueros, cuerpos en red, corsets, tangas, culots, vestidos íntimos de lo más sugerentes, disfraces sexis para los juegos de cama, complementos como máscaras… y también conjuntos de boxers con gorras y otros accesorios forman parte de un amplio abanico de artículos. Aunque lo principal siempre debe ser el criterio y el buen gusto, sin ordinarieces.

Algunas sugerencias relacionadas con la ropa interior son optar por ropa favorecedora además de cómoda. Hay que tener en cuenta que los slips no sientan bien a cualquier figura y, si no se quiere arriesgar, lo mejor es decantarse por el color blanco y no por dibujitos y estampados.

Por otro lado, la moda de que la tirilla superior de la prenda se vea por encima del pantalón tampoco es para todo el mundo y, por muy atlético que se esté, el tanga no suele sentar bien. Aunque, claro está, todo depende de gustos.

En el caso de ellas, el push-up no es recomendable si se tiene mucho pecho, ya que está especialmente indicado para juntar, realzar y hacer más busto. De optar por rellenos, estos deben ser blandos para que sea vea natural y, de ponerse una faja, es mejor no usarla con pantalones o faldas ceñidas para que no se note.

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